LAS ELECCIONES Y LA VACUNA COVID- 19
Por: Mario CASTELLANOS ALCÁZAR

Existe una gran disparidad en plena pandemia del coronavirus en cuanto a lo que se hace y lo que se dice en el Gobierno Federal en referencia a la aplicación de la vacuna contra este padecimiento, sí, contrariamente, existe la crisis política electoral, la otra campaña, a la que se da mayor importancia, pese al incremento de los contagios, que ha rebasado a las instituciones de la salud.
Claro, y no es para menos, porque se ve palpablemente, que el mismo presidente, Andrés Manuel López Obrador, está más empeñado en salir adelante en el proceso electoral del año 2021, que en la campaña de la vacunación concerniente al COVID-. 19, si se toma en cuenta, que, a los partidos políticos, la federación destinará más de 7 mil millones de pesos para las campañas electorales de 10 partidos con registro nacional.
Esta suma suntuosa es más de la tercera parta de lo que se destinará para la vacunación de los mexicanos contra el COVID- 19 para lo cual se tiene un presupuesto de los 20 mil millones de pesos, lo que indica, el enorme derroche de dinero que se destinará a las campañas electorales para elegir a diputados locales, federales, presidentes municipales y 15 gubernaturas de igual número de Estados de la República Mexicana.
Por cierto, que oficialmente, se tiene conocimiento que la primera remesa de la vacuna PFIZER llega hoy a México- y se tiene previsto, que de esta fecha y hasta el 31 de enero del 2021 llegarán un millón 417 mil 695 dosis- y serán para vacunar al personal médico, que está en primera línea del combate a la pandemia y parte de las personas vulnerables de 60 años y más.
La meta de PFIZER es entregar a México 34.4 millones de vacunas para los primeros 17 millones de mexicanos en el transcurso de los primeros meses del año 2021, que se irá dosificando paulatinamente, de acuerdo a los protocolos de la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, que, según, el presidente Obrador, no habrá privilegios y favoritismos políticos para la aplicación de la misma.
Lo que sí, se tiene que conocer, que el gobierno está más empeñado en el proceso electoral, ya que le interesa mucho el triunfo para su partido, MORENA, con el fin de ganar la mayoría de los puestos de elección popular, sobre todo, la mayoría de legisladores en el Congreso de la Unión y los Congresos de las entidades de la República Mexicana, pues de ello depende el desarrollo de la Cuarta Transformación de México, incluso, para permanecer en el poder hasta el año 2024, sí, para el año 2022, la ciudadanía definirá la revocación de su mandato o la continuación de su gobierno.
Los que sí, la disputa del poder político, que se definirá en las elecciones del 6 de junio del año 2021, va estar “perra”, exageradamente
peleadas entre el partido en el gobierno- MORENA- y los partidos de la oposición, entre los más conocidos, pero los más desprestigiados: PRI, PAN y PRD, que ya conformaron una alianza, “Vamos por México”, para arrebatar el poder político al presidente de la izquierda mexicana, López Obrador.
Aunque hay que decirlo, que dichos partidos en alianza, no tienen mayor futuro político porque se trata de partidos hechos trizas, sin mayor fuerza, pues como los calificara el mismo presidente Obrador, son más de lo mismo, los mismos que llevaron a México al fracaso y al desastre nacional, identificados por sus altos grados de corrupción, que dieron como resultado a la fatal pobreza y la marginación de los mexicanos de la clase media y de muy bajos recursos económicos.
Aunque MORENA, no tiene todas las de ganar, porque se trata de un partido sin presencia política, más que la fuerza de su líder progenitor: López Obrador, convertido en el presidente omnímodo, que todo lo puede, hasta hora, por decir es el, no MORENA, partido convertido en tribus y desperdicios de los otroras partidos del sistema neoliberal: PAN, PRI y PRD, que, en sus últimos estertores están dando la patada de ahogado.
Todo este embrollo político de las campañas electorales, no solo, generará más contagios y muertes de la militancia partidista, sino, que, dejarán en segundo término las campañas de vacunación contra el COVID 19; los partidos políticos y sus candidatos en busca del voto y el presidente, Obrador, haciendo campaña subrepticia en las entidades del país, seguramente, inaugurando obras y servicios públicos, pero, en fin, el presidente de México lleva la delantera, un 65 por ciento de aceptación ciudadana.
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